El conflicto entre Israel y Palestina es un tema complejo y de larga data que ha generado tensiones en la región durante décadas. Este conflicto se remonta a la creación del Estado de Israel en 1948, lo que llevó a la expulsión y el desplazamiento de cientos de miles de palestinos. Desde entonces, ha habido una serie de guerras, enfrentamientos y negociaciones que han dado forma al conflicto actual. Este conflicto ha suscitado que existan ciertas partes y posiciones dentro del conflicto. De hecho, uno de los países clave es Estados Unidos, siendo su influencia bastante significativa a lo largo de los años. Desde su papel como principal patrocinador de las negociaciones de paz hasta su apoyo incondicional a Israel, Estados Unidos ha desempeñado un papel crucial en este conflicto.
Dentro del Medio Oriente, particularmente en los países del Golfo, Estados Unidos desempeñó un papel preponderante bajo el paradigma de “seguridad a cambio de petróleo”. En esencia, esto implicaba que Estados Unidos proporcionaba diversos tipos de apoyo, como entrenamiento militar y el establecimiento de bases a lo largo de la región, a cambio de un acceso facilitado al crudo. Esta estrategia rindió frutos inicialmente; sin embargo, paulatinamente, las naciones del Golfo comenzaron a percibir un cierto grado de desinterés por parte del país norteamericano. Consecuentemente, la influencia estadounidense en la zona ha disminuido, lo que ha permitido que la República Popular China redirija su atención hacia esta región en particular. Los acontecimientos recientes, como el persistente conflicto israelí-palestino, evidencian que, a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos por resolver el problema (mostrando una inclinación hacia Israel), este conflicto demanda la intervención de nuevos mediadores.
No obstante, su rol lo podemos presenciar desde muchos años anteriores. La relación entre Estados Unidos e Israel es una alianza estratégica que incluye apoyo militar y diplomático. Históricamente, EE. UU. ha sido un fuerte defensor de Israel, proporcionando asistencia militar y apoyo en foros internacionales. Sin embargo, la administración de Joe Biden ha mostrado un enfoque más equilibrado, presionando a Israel para minimizar las víctimas civiles palestinas y mantener abierta la posibilidad de una solución de dos estados. Biden ha señalado que podría retener envíos de armas a Israel si este lleva a cabo acciones que exacerben la crisis humanitaria en Gaza.
Puesto que, en una entrevista reciente, el presidente Joe Biden señaló que podría retener envíos de armas a Israel si este sigue adelante con una invasión de Rafah, marcando una posible ruptura diplomática significativa. Esta decisión responde a la presión interna y externa para reducir las víctimas civiles en Gaza. Biden teme que una invasión intensifique la crisis humanitaria y dificulte las negociaciones de paz.
Añadiendo al tema, Joe Biden condenó la declaración de la Corte Penal Internacional (la orden de arresto contra Netanyahu y otros líderes de Hamás, entre ellos el líder dentro de la Franja de Gaza) de indignante y que se le impondría múltiples sanciones por levantar falsas acusaciones.
Dichas acciones tomadas por el presidente, mostrando altos y bajos en su relación con Israel, ha causado furor en la población estadounidense. Una de ellas son las protestas y/o huelgas masivas realizadas en conocidas y prestigiosas universidades en pro-apoyo a Palestina, replicado en distintas partes del mundo (inclusive en Perú). Las protestas han causado opiniones en el entorno global porque no se había mostrado antes un nivel de insatisfacción tan grande por parte de los estadounidenses frente a las medidas hechas por su propio gobierno.
Ello, ha sido un punto de inflexión en la política de Joe Biden. Si bien es cierto, ha tenido un gobierno bastante estable, se dice que la decisión que tome en este conflicto será decisiva para conocer si seguirá con su segundo mandato.
Recordemos que, dentro de estas elecciones, también compite por la posición Donald Trump, del Partido Republicano, el cual no defendería o atacaría de la misma forma de Biden, sino que él estaría más enfocado en temas interiores del país que en los exteriores. Además, en una entrevista conforme al ataque Hamás con misiles a Israel, menciona que, si él hubiese estado en el poder, nada pasaría; demostrando una vez más que él es clave para calmar el conflicto o que se llegue a un cese al fuego.
Las elecciones del 2024 en Estados Unidos muestran a dos enemigos políticos que, al final de cuentas, tienen casi la misma perspectiva que los otros mandatarios, apoyar a Israel cueste lo que cueste.
Bibliografía:
BBC NEWS. (2024, Mayo 13 ). Por qué la alianza entre Estados Unidos e Israel atraviesa su peor crisis en décadas. BBC NEWS https://www.bbc.com/mundo/articles/crgy3vnnl63o

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